'/> De esas dificultades de ser hombre - Gruta de Loba

De esas dificultades de ser hombre


Mi lado masculino es una parte muy desarrollada, con la cual hice las paces hace poco tiempo y comprendí al fin que no requería de un cuerpo o personalidad de hombre para dejarme ser mujer hermanada con mi masculinidad.

Ya sé que a los hombres les vivo tirando duro, pero bueno es que en el menor de los casos suelen ser “¡Tan tontos!” Aun así la mayoría del tiempo como sujetos individuales se me facilita comprenderlos hondamente. Sé muy bien que ser hombre no es para nada tarea fácil, y mucho menos desde que a las mujeres se nos dio por liberarnos, por algo nos han tratado siempre de enclaustrar, porque en el fondo temen no ser suficientes, y da pena saber que ese temor no es vanamente infundado.

Es indiscutible que los hombres han construido para sí mismos la parte más fácil del mundo, relegándonos a nosotras toda clase de obstáculos… Pero bueno, esto era sobre la dificultad de ser hombre, (aquí me diría cierta amiga: hombre pensante porque de resto muy fácil.) En lo primero que compadezco a los hombres, es cuando me imagino a mí misma siendo uno de ellos, supongo que me sería muy problemático andar de aquí para allá, saludar la gente, abrazar a las amigas y a los amigos, con una erección constante, afortunadamente ser mujer me libra de la evidencia de mi excitación inquebrantable.

Pero bueno, aquí un par de anécdotas para explicar mi punto:
Una tarde llegué donde un amigo que conversaba con su amiga, algo acerca de las tetas. Yo a esta mujer a penas la había visto una vez, pero llegaron al punto de la discusión en la cual ella decía que había que tocarle las tetas para argumentar su punto, entonces me dijo que la tocara, yo que había estado casi todo el rato callada, (mi forma habitual de estar) le sonreí y le dije: “-Nena, a mí me gustan las mujeres.” pero ella me dijo: “-No importa, toca.” Así que me sacrifiqué y le toqué las tetas delante de la mirada de odio y envidia de mi amigo, mientras protestaba “-¿Pero por qué ella sí la puede tocar y yo no? Ni que decir que aún no me lo perdona.

Otro de esos avistamientos a la dificultad de ser hombre, fue cuando me fui de viaje a la costa, sin amante y sin mi amado vibrador. Aguanté como pude los primeros días, pero como al tercero, durante la ducha, ya no me aguanté más la necesidad de masturbarme, todos los elementos de ese baño de repente cobraron interés sexual para mí. Pero nada funcionaba, me tocó usar mis manos, y cuando una se acostumbra a usar vibrador, ya la propia mano no se la considera tan efectiva. El caso es que con mucho trabajo manual al fin pude parir ese orgasmo gestado durante días al calor del sol y el mecimiento del mar. Justo al terminar ese, el segundo orgasmo comenzó a emerger… Pero ya mi mano estaba tan cansada que no pude tocarme más y me aborté ese segundo orgasmo.

Entonces me pregunté ¿Y si hubiera sido un hombre el que se hubiese detenido? Pues de seguro me paro del sitio y lo mando a la mierda, ese sería un pésimo amante, abortarle orgasmos a una mujer es algo imperdonable. Y entonces comprendí a cabalidad lo difícil que es ser Hombre, un Hombre y no solamente un macho.

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Imagen de Marion Fayolle

De esas dificultades de ser hombre De esas dificultades de ser hombre Reviewed by Lilit Lobos on 3.12.13 Rating: 5

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