De segunda mano

Con amor y sin él igual sufrimos
Entonces ¿no será lo mismo sufrir amando que sufrir sin él?

La diferencia tal vez sea que el sufrimiento sin amor es propio e íntimo.
Y el sufrimiento por amor necesita un testigo, ausente, perverso o negligente pero al fin y al cabo testigo. 
Un sufrimiento que pertenece al otro 
Otro que lo creó y te lo entregó, 
Un dolor de segunda mano.

Sortilegios - Lilit Lobos