'/> Del derecho al no - Gruta de Loba

Del derecho al no


*


Valoro cuando al proponerle sexo a un hombre, éste sin aspavientos y hasta un poco sonrojado me agradece la oferta y me dice No. En esta sociedad, en la que la hombría se mide según la capacidad para desempeñarse como maquina sexual y su consecuente ansiedad por meterlo en todo lo que se mueva, negarse al acto sexual suele ser un acto revolucionario.

En el mundo sexista en el cual habitamos y el cual habita dentro de nuestras decisiones conscientes y deseos inconscientes, este "no" aparece como un acto prohibido porque demuestra su poca hombría y es razón suficiente para que un hombre sea despreciado social y emocionalmente. Bueno, a menos que pueda demostrar que la susodicha no alcanza a ser medianamente aceptable para los cánones de belleza de su contexto, en ese caso su no se valida, puesto que siendo así, se entiende que ésta no alcanza a despertar el interés sexual del hombre.

La sociedad nos ha enseñado a dar por hecho que los hombres son unos pervertidos o cuando menos, unos frágiles esclavos de sus penes, necesitados de coito en todo momento, en cualquier lugar, con toda mujer. Cualquier muestra de caballerocidad o afecto es siempre una de sus tácticas para lograr que abramos nuestras piernas, porque es allí donde habita todo lo que desean de nosotras, lo único que pueden valorar de las mujeres. ¿Qué sucede entonces a una mujer cuando un hombre es capaz de reunir toda la valentía necesaria para decirle que no cuando ésta le ha ofrecido poder penetrar su tesoro? 
Puesto que los hombres están impelidos para negarse ante este ofrecimiento, la única explicación que encuentran las mujeres que se atreven a pasar por encima de la regla de oro cultural de "El hombre propone, la mujer dispone", es que ellas son demasiado feas, gordas, viejas en un una palabra: horribles, tanto como para lograr con su aspecto echar por tierra la primera regla de los hombres: follarse todo lo que se mueva. Al menos eso es lo que suelen pensar ellas cuando eso les llega a suceder, aunque a la hora de ponerlo en palabras bien que se suelen defender de esa auto flagelación refiriéndose a una comprobada homosexualidad del sujeto.


Como ya lo mencionaba en De esas dificultades de ser hombre, a pesar que éstos se hayan atribuido los lugares de privilegio en el mundo, no se han excluido de ser víctimas de su propio invento. Ser ese hombre: "que no se sabe rajar", no siente miedo, no se quiebra, que nunca falla como macho, es bastante difícil en muchas ocasiones, sobre todo en las sexuales, puesto que el hombre al poner todo su poder en su sexo, también se hace sumamente débil. El pene es sumamente frágil: alimentos, sustancias psicoactivas, medicinas, trasnocho, y toda una gama de procesos emocionales por los cuales esté pasando el portador del miembro, inciden en la dificultad de una erección o en la eyaculación precoz, ambas cosas se le suelen presentar como terrores frecuentes, hechos que los invalida como hombres.

Ah, pero antes que los chicos que me leen piensen que al fin me puse de su lado, quiero aclarar que no estoy con este escrito hermanandome con ustedes, sólo estoy haciendo lo que considero justo: nombrar algunas de sus dolencias dentro de este hermoso invento que los machos idearon, dolencias que comprendo a pesar de mi condición de mujer.

Sí, decir no puede ser un acto revolucionario, sólo que no en todos los casos, como aquellos en que se usa cuando se pretende ocultar el miedo que les despierta una mujer que propone, porque saben que tradicionalmente es el hombre el que usa a la mujer para el sexo, y ellos no permiten ser los usados. O aquellos que se me han negado, porque creen que eso los hará más interesantes y que como la Mujer Fatal que piensan que soy, voy a ponerme histérica por ese primer macho me dijo que no, y por ende voy a obsesionarme por ellos. Me he topado con varios de esos, y me dan risa, sólo lo hacen para validar su machismo, dan por hecho que tengo delirios de mujer fatal, o problemas de autoestima, me echaré la culpa y enloqueceré por seducirlos. ¡Pobres ilusos! yo siempre respeto su No, aunque sea una negativa falsa.

Para esas mujeres que viven pidiendo igualdad, esa es una de las cosas que pienso tendrían que hacer,  pasar por lo que se siente cuando el tipo que te atrae te dice que no, y respetar su negativa. Se nos enseña que las mujeres no proponen, menos si no están enamoradas, se le considera un acto indignante, ¿Entonces los hombres por qué si tienen que hacerlo? ¿Por qué ellos tienen que pasar por la frustración de que la mujer le niegue su cuerpo y conserven su comodidad de ser quien dijo no y por ende se haga dizque más digna?

Así que la próxima vez que desees follarte a un hombre, has que lo sepa, y si se atreve a decirte que no, no se le para o se viene en punto cinco segundos, tal vez la mejor opción sea dejarle ir. Es necesario, por nosotras y ellos comprender que el  hombre también tiene derecho al no, sea porque es un macho que pretende jugar con tu autoestima o porque es uno de esos escasos hombres por consciencia. necesitamos reconocer que no todos son enfermos objetos sexuales, que son simplemente humanos diversos, y que algunos incluso están batallándose consigo mismos el rol que la sociedad les asignó sin su consentimiento, como a nosotras. 

----
* Las imágenes son sacadas de la web
Del derecho al no Del derecho al no Reviewed by Lilit Lobos on 5.3.15 Rating: 5

No hay comentarios.:

A los escritores nos gusta que nos escriban, gracias por dejar tu comentario.

Con tecnología de Blogger.