Disculpe 8 de marzo día-de-la-Madre, pensé que era el de la Mujer

(Wish Candy)


El ocho de  marzo se celebra el día internacional de la mujer, sí literalmente se celebra, un día frustrante para quienes no aceptamos la palabra celebración como sinónimo festivo y vacío de conmemoración. Celebrar ser mujer no tiene nada de malo, alabo ser mujer cada día de mi  vida, y amaría que cada mujer en el mundo pudiera hacerlo. Hay que celebrar cada día de la vida el ser mujer, pero el ocho de marzo es para conmemorar esas mujeres que fueron asesinadas exigiendo sus derechos, en un mundo en el que el principal derecho de las mujeres es morir.

No soy mujer de marchas, pero eso no me impide ver su necesidad, no solucionan el mundo pero ¿qué puedo solucionarlo? Así que espero la marcha de la mujer cada año, espera en vano este año porque se redujo a la marcha de la vida, una estrategia política de uno de los tantos politiqueros del país, pre-calentamiento de las próximas elecciones. La marcha de la mujer quedó invisibilizada, como mito en el que sólo creen aquellas personas que asistieron.

Me quedaron las publicaciones en redes sociales para hacerme una idea del impacto de este día. Inicié la observación con una ya malograda disposición, sabiendo que este día de "celebración" se fundamenta en felicitar a todo aquel humano por el hecho de haber nacido con vagina, como si nacer con este accesorio fuera algo que hubiésemos podido elegir o desarrollar a punta de esfuerzo.

Pero como si tal reducción a nuestras capacidades, con su consecuente desconocimiento a nuestros talentos para merecer una felicitación más allá de lo vaginal, me encontré con algo peor: esa admiración hacia los sujetos con vagina radicaba en su uso biológico-simbólico maternal. Tal como lo  dijo mi amiga Lucrecia Cardona “Es la mezcla entre el día de la madre y San Valentín. Patético”.

Coloqué en mi cuenta de facebook la siguiente invitación, “Hoy conmemoramos un acto atroz contra las mujeres, pero ese acto fue fruto de nuestra magia para la vida en un mundo de muerte, donde a las mujeres se les castiga por desarrollar sus talentos, sólo aptas para parir en masa. Ya son muchas lágrimas, celebremos a esas mujeres que se atrevieron, ¡celebremos hoy especialmente a las Atrevidas que desarrollaron sus otros talentos!”

Los aportes no se hicieron esperar, girando todos en derredor a la forma en que cuidaban de sus hijos o soportaban a sus maridos, con frases como: “Celebro la vida atrevida de […] madre de siete a los que crió con severidad de madre y amor de padre y que hoy le deben, más que el pasado, la vida misma.” A.A.R.

Reconociendo y agradeciendo esas actuaciones, puesto que son sumamente valiosas, sobre todo para nuestra supervivencia biológica y social, no dejan de ser homenajes que recaen en el aspecto biológico de la maternidad y su absoluta capacidad para aguantar. Algunos incluso después de determinar esa maternidad biológica como única faceta valiosa, lo complementa luego haciendo hincapié que ni eso puede hacer sola, como en este comentario “yo celebro la atrevida vida de mi madre, ni más ni menos. Y también celebro la responsabilidad, valores, corazón y lucha de mi padre. El día de la mujer también es para aquellos que nos hicieron juntos” A.A.  

Hasta para su función materna, aquella por la cual merece ser homenajeada, se le recuerda que para ello también requiere de la omnipotente ayuda del hombre. Rectificando una vez mas que la mujer es celebrada y respetada (o al menos se intenta) con base a la relación que ésta tiene con los hombres: es mi hermana, es mi hija, es mi mujer, nací de una mujer...

Entonces, ¿cuándo es el día de todas nosotras las que no somos mediadoras entre la natural sensibilidad femenina y los hombres? ¿Cuándo es el día de las que decidieron no parir y para colmo no van por ahí adoptando hermanos, esposos o amigos? ¿Será que tendremos que institucionalizar un día para esos humanos que nacieron con vagina, pero que DECIDIERON invertir su tiempo y su vida a gestar sus propios talentos, a parir ciencia, arte, objetos, conocimiento? Habrá que buscarlo, aunque de seguro, tratándose de celebrar este tipo de desarrollos de la identidad no basados en la maternidad, si llegara a existir ese día, de seguro no le llamarán día de la mujer, sino día de la Puta, o uno de sus eufemismos.