Mármol

Apoyo mi oído en tu gélida superficie
Ausente de fisuras donde incrustar mi cuerpo,
Y escucho en la entraña de tu infecundidad 
un corazón incinerado.
Un ahogado aletear con mi nombre asciende 
Inunda tu dureza directo hacia mi voz susurrante
Leal al sonido de mi dedo rasguñar el muro de tu pecho.

 La sangre que se escurre de lo que era mi dedo tintinea en el suelo…

No hubo aleteo, 
Sólo mi imaginación hambrienta de un amor que no pudiste dar
Que no te atreviste a dejar latir.

Sortilegios - Lilit Lobos